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Alimentación y rendimiento académico: Realmente influye lo que comen los niños/as?


Es común preguntarse si lo que un niño come puede influir en cómo le va en la escuela. Y la respuesta es sí: La alimentación sí tiene un impacto en la energía, la concentración y la forma en que el niño enfrenta su día.


Ahora bien, entender cómo influye es lo realmente importante.


El cerebro necesita energía para funcionar, y esa energía proviene de los alimentos. Por eso, cuando un niño pasa muchas horas sin comer, es más probable que le cueste concentrarse, que se sienta más irritable o que tenga menor tolerancia a las actividades escolares.


Esto no tiene que ver con falta de interés o de esfuerzo, sino con cómo está funcionando su cuerpo en ese momento.


Por ejemplo, un niño que sale de casa temprano y no come nada hasta media mañana, puede llegar a clases con menos energía disponible. En otros casos, cuando la alimentación es muy limitada o poco variada a lo largo del tiempo, también puede influir en cómo se siente durante el día.


Además, algunos nutrientes cumplen funciones importantes en el desarrollo y el funcionamiento del cerebro. Cuando hay deficiencias, como en el caso del hierro, es común observar más cansancio, menor atención o dificultad para sostener el esfuerzo.


Sin embargo, esto no significa que exista una comida específica que garantice buen rendimiento académico.


Más que enfocarse en una sola comida, como el desayuno, lo que suele marcar la diferencia es el patrón general del día.


En la práctica, lo que más ayuda suele ser:


🍽️ Que el niño no pase demasiadas horas sin comer

🥪 Que tenga acceso a comidas o meriendas que realmente le permitan sostenerse durante la jornada

🥦 Que exista cierta variedad en su alimentación, dentro de lo posible

💧 Que se mantenga bien hidratado

😴 Que el descanso esté cuidado


También es importante recordar que el rendimiento académico no depende únicamente de la alimentación. El sueño, las emociones, el entorno escolar y las demandas del día influyen de igual manera.


Por eso, más que buscar una alimentación “perfecta”, tiene más sentido observar cómo responde cada niño en su rutina diaria y hacer ajustes que realmente sean sostenibles para la familia.


Si tiene dudas sobre la alimentación de su hijo/a o quiere valorar cómo acompañarle según su día a día, puede escribirme directamente por WhatsApp👉 [Clic aquí]


Estoy para acompañarle ✨

 
 
 

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